Los collares antiparasitarios están elaborados con algún material sintético (fieltros, plásticos…) impregnado con un antiparasitario insecticida, garrapaticida o pulguicida, y se colocan, obviamente, alrededor del cuello.
Estos liberan progresivamente una sustancia activa, ya sea por difusión, abrasión o por la evaporación provocada por la temperatura corporal del animal. La sustancia activa que se libera se va propagando poco a poco por el pelaje del perro, repeliendo, matando o esterilizando a los parásitos. Hay collares con una matriz capaz de liberar periódicamente los elementos activos, lo que te permitirá un control prolongado y regular.
